viernes, 25 de marzo de 2011

El Patio de los Calla'os


Siempre recuerdo las palabras de mi padre cada vez que él me libraba de algún apuro: “Que falta te voy a hacer cuando esté en el patio de los calla’os (cementerio”, pues bien hace ya cinco años que se encuentra allí y ciertamente no hay día que no lo extrañe.
En mi cosmovisión de las cosas no tengo claro que realmente exista la vida después de la muerte pero si creo que la energía de las personas que han partido permanece con nosotros en la medida que los recordemos, por lo mismo su esencia está a nuestro lado y no en los fríos patios de un campo santo, es por esta misma razón que son contadas las ocasiones en el año en que visito la tumba de mi padre.
Pero aunque no me siento especialmente atraído a visitar el “patio de los calla’os” por motivos de aquellos que he perdido si es un lugar que me resulta enormemente atractivo en términos arquitectónicos y culturales. Es interesante recorrer los soberbios panteones entre los apretados callejones llenos con las historias de quienes mandaron construirlos. Cruces, vírgenes, ángeles, estrellas de David y demases se suceden en una procesión sin fin de símbolos mortuorios, algunos bellos, otros aterradores, pero todos cargados de un enorme simbolismo.
Hace algunos años que estos imponentes camposantos han sido reemplazados por los modernos parques en donde cada tumba es identificada tan solo por una sencilla lápida. Indudablemente más igualitario, menos discriminatorio y hasta cierto punto democráticos pero carentes de la magia cautivante de los viejos panteones repleto de mármol y rejas de fierro que rechinan al abrirse.

6 comentarios:

Nell dijo...

Nuestra vida se apagará pero nosotros permaneceremos en la historia que aquellos que no nos olvidan.

Belén dijo...

Todos los echaremos de menos cuando no estén... espero que alguien me eche de menos cuando yo me haya ido...

Besicos

Rembrandt dijo...

Es cierto querido amigo, siempre nos harán falta, los míos murieron (ambos) hace ocho años y no pasa un día que no los extrañe.

Respecto a los nuevos Cementerios , verdaderos jardines, tienen la virtud -además de lo que dijiste- de ser más económicos, imaginate lo que costaría hoy hacer panteones como los de antaño con mármoles, rejas ornamentales ...etc.

Muy buena la foto como siempre y además me gusta mucho el fondo donde se ven las montañas, soberbio.

Besos y muy buena semana para vos.
REM

Robërtier dijo...

Luis,
En el lugar donde vivo hay un camposanto que data desde los 1700.
Se pueden leer las fechas y los nombres de quienes descansan para siempre.

Hoy la soledad los abraza...

Saludos para ti

mi nombre es alma dijo...

Hoy tu entrada me trae muchos recuerdos y sobre todo una voz, la de mi padre, le escribí estos versos hace tiempo:
:echo tanto de menos tu voz.



http://elnegrodemacguffin.blogspot.com/2009/03/echo-tanto-de-menos-tu-voz.html

Luis dijo...

Recuerdo muy bien aquel verso Pepa, fue uno de los primeros que te escuche y disfruté, y me cautivo.