domingo, 27 de septiembre de 2015
Ojos Cafés
viernes, 27 de septiembre de 2013
Cautividad
miércoles, 11 de septiembre de 2013
La Garza del Bicentenario
jueves, 22 de agosto de 2013
El Canto del Trile
domingo, 4 de agosto de 2013
Chelle
lunes, 29 de julio de 2013
Rapaz (Republicación del 15/09/09)
sábado, 29 de junio de 2013
En Vuelo
domingo, 10 de marzo de 2013
Pariente Pobre
jueves, 7 de febrero de 2013
Morena de Ojos Verdes
sábado, 3 de noviembre de 2012
Numenius Phacopus
jueves, 4 de octubre de 2012
Indomitus
domingo, 9 de septiembre de 2012
Nuevo Plumaje (Republicación del 15/07/09)
domingo, 26 de agosto de 2012
El Ave Triste
martes, 25 de enero de 2011
Poesía Aerodinámica
Dos años después deben tomar una nueva elección que tiene que ver con el perfil curricular que tendrán sus últimos dos años de secundaria. Las opciones son: educación matemática en donde se les impartirán ramos como termodinámica, álgebra analítica e introducción al cálculo en desmedro de las horas de ciencias biológicas y lenguaje; educación científica en donde aprenderán química especializada y genomas entre otras en desmedre de las horas matemáticas, lenguaje y ciencias cívicas; y educación humanista donde abordaran materias como análisis literario, filosofía y civismo contemporáneo, en desmedro de las horas de matemáticas, química y biología. De lo anterior conozco bastante porque al momento de escribir estas líneas mi hijo está en el proceso de tomar una decisión al respecto.
Al parecer el ideal renacentista de la universalidad de conocimientos ha sido absolutamente desplazado por la cada vez más necesaria especialización curricular, de esta forma aquél matemático y filósofo amante de la botánica que dominaba tres idiomas y sabía interpretar a Bach en el piano resulta ser una especie en vías de extinción. En su lugar de las universidades chilenas cada día egresan notables ingenieros capaces de levantar el más alto de los edificios pero incapaces de redactar correctamente un correo electrónico y periodistas capaces de redactar el más acabado ensayo de la realidad contemporánea pero incapaces de resolver un sencillo problema usando la regla de tres.
¿Qué tiene que ver todo lo anterior con la fotografía? En una imagen como esta, al menos yo, encuentro un perfecto abanico de colores, veo una serie de formas geométricas, me resulta poéticamente inspiradora y a la vez me explica una serie de principios físicos de la aerodinámica, sin tener que excluir una apreciación de otra.
PD. Mi hijo finalmente optó por educación humanista, su pasión por la historia y su interés en la filosofía pudieron más que sus habilidades matemáticas.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Frente a la Rompiente
El punto es que conversando con algunos de estos verdaderos comandos de la fotografía, varios de ellos con reconocimientos internacionales a su trabajo, sobre la imagen que encabeza esta entrada (un gaviotín monja volando sobre la rompiente de las olas en las costas de Cobquecura) me comentaron entre otras cosas que si el ala superior del sujeto hubiera entrado por completo en el encuadre hubiera resultado una foto de catálogo, y otros conceptos técnicos como que se pudo haber reducido el nivel de ruido en el fondo, mejorar el enfoque del gaviotín cerrando aún más el diafragma o dar más dinamismo a las alas aumentando el tiempo de exposición.
Admiro enormemente a estos muchachos y comparto con ellos esa insaciable búsqueda de la excelencia y de la imagen perfecta, pero al reflexionar sobre el tema me puedo dar cuenta que el constante anhelo por la perfección, no solo en la fotografía sino en todo orden de cosas, en ocasiones nos impide disfrutar todas aquellas hermosas cosas y situaciones que sin ser perfectas estuvieron muy cerca de serlas.
La escala de calificación de notas en Chile va de 1 a 7, donde 7 es la excelencia, 6 es muy bueno, 5 es bueno, 4 es regular, 3 es malo, 2 muy malo y el 1 solos se aplica a trabajos no presentados. Al hacer una retrospectiva me doy cuenta que mi vida no ha estado repleta de sietes, por el contrario creo que han sido pocos, pero si han abundado los 6.5, 6.2 y 5.7 que al final resultan igualmente satisfactorios.
El último fin de semana no fue perfecto pero si se merece un 6.2; mi relación con mi hijo no da para el siete pero si califica como muy buena; no he alcanzado todas mis metas pero en la mayoría de los casos en el balance el resultado ha estado con creces sobre el regular; “Frente a la Rompiente” no es la fotografía perfecta pero si es una muy buena fotografía.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Pseudalopex Griseus
La fama de astutos de los zorros está más bien que ganada, hasta hace algunas décadas en las zonas rurales se habían convertido en la pesadilla de granjeros y campesinos por su habilidad para eludir cuanta cerca y alambrado exista causando estragos entre las poblaciones de conejos, gallinas y patos domésticos. Lo anterior llevó a que en su contra se realizara una caza indiscriminada que también alcanzó a lechuzas, aguiluchos y demases aves rapaces o mamíferos depredadores.
Como consecuencia de la furia campesina actualmente estas especies se encuentran clasificadas como vulnerables de extinción y se les encuentra reducidos al interior de los parques nacionales, pero como la naturaleza tiene su justo equilibrio la ausencia de los zorros en las praderas si bien acabó con las muertes de las aves de corral también significó el que los ratones de campo proliferaran al punto de transformarse en una plaga que además de dañar cultivos y graneros se encargó de transmitir parásitos e infecciones tan peligrosas como el Hanta virus, años atrás prácticamente desconocido.
Los ratones fueron controlados con pesticidas los que a su vez por acción del viento o la erosión han acabado en los afluentes afectando la flora fluvial y provocando las repetidas migraciones de cisnes y patos salvajes en busca de las cada vez más escasas aguas libres de contaminación y abundantes en micro plancton
Actualmente nuestras necesidades de energía y de generación de riqueza nos llevan a evaluar la construcción de nuevas centrales termoeléctricas, nuevas represas, nuevos yacimientos mineros y el levantamiento de ciertas vedas extractivas. Sin importar la decisión que tomemos al respecto lo único que debemos tener claro es que hagamos lo que hagamos con la naturaleza todo tendrá para nosotros una consecuencia más temprano que tarde.
sábado, 10 de julio de 2010
Los Habitantes del Humedal
Habitualmente presentes en la desembocadura de ríos de caudal medio, la mezcla de aguas dulces y saladas aumenta considerablemente la diversidad de peces y crustáceos los que debido a la acción de la mareas usualmente quedan atrapados en pequeños charcos, lo que a su vez ocasiona la presencia de gran cantidad de aves marinas, pequeños roedores y reptiles. La constante remoción de la tierra a causa de los sedimentos arrastrados por los ríos y el quehacer de las cambiantes mareas cubre estos terrenos con un espeso lodo que se ve enriquecido con el material orgánico aportado por el guano de sus habitantes y los restos de carroña dejados por ellos, cuestión que enriquece el suelo y favorece una abundante vida vegetal en especial de junquillos y algas, lo que a su vez atrae más vida animal y así un círculo virtuoso sin fin.
Durante mi paso por Chiloé en mis últimas vacaciones decidí reservar alojamiento en un Hostal ubicado frente al humedal del río Gamboa, me atraían sus módicos precios, su grato ambiente, el estar a unos pocos minutos de caminata del centro de la ciudad de Castro y poder contemplar un magnífico paisaje natural.
Al arribar descubrí que efectivamente sus precios eran bastante asequibles (en relación a los valores de hospedaje en la Patagonia), el ambiente era encantador, por cierto se encontraba muy cerca del centro de la ciudad, pero del magnífico paisaje natural en primera instancia tuve mis aprensiones y es que lo que pude observar al llegar era un auténtico humedal, ósea un pantano cubierto de un espeso fango que daba la impresión de ser nauseabundo y con uno que otro roedor moviéndose entre la maleza. En plena temporada estival y con reservas hechas a esas alturas era bastante complejo cambiar mi opción de alojamiento así que opté por la filosofía del “relax and enjoy”.
Al día siguiente luego de un sueño reponedor y un contundente desayuno me asomé a la terraza del hostal a fumar mi cigarrillo mañanero y en ese instante mi percepción del lugar cambió radicalmente. El cielo absolutamente despejado hacia que las aguas reflejaran un azul perfecto matizado con el brillo de los rayos solares, los juncales se veían de un verdor magnífico y en ellos un buen número de delicadas y pequeñas garzas buscaban, con su elegancia característica, su alimento. Pero lo más impresionante ocurría en el centro de la pantanosa laguna mezcla de agua dulce y salobre donde casi un centenar de cisnes de cuello negro (cygnus melancoryphus) se mecían al compás del viento y las corrientes.
Debo aquí señalar que buena parte de mis despertares infantiles fueron escuchando los acordes del segundo acto del ballet el Lago de los Cisnes de Tchaikovsky, la pieza musical favorita de mi madre. Desde esa temprana edad estas criaturas se me transformaron en un ícono de todo aquello que es hermoso cuestión que se vio reafirmada con los años cuando motivado por mi afición a la mitología pude encontrar la figura de los cisnes presente en hermosos relatos griegos, germanos y celtas, siempre simbolizando el amor más puro, la abnegación y la hermosura; y allí en ese pantano por primera vez en mi vida me encontraba en un lugar donde podía contemplarlos hasta la saciedad y no debo decirles cuantas horas dediqué a fotografiarlos desde todos los ángulos posibles.
Esta experiencia me enseñó que la belleza o fealdad de un lugar no depende exclusivamente de lo que podamos observar a priori sino que se constituye por sobre todo por la belleza o fealdad de quienes habiten dicho lugar, así me he dado a la tarea de encontrar más cisnes entre las persona que viven en mi ciudad a fin de que se me convierta en un sitio mucho más grato y fascinante.
PD: En el año 1971 se firmó el convenio de Ramsar, que toma su nombre de la ciudad iraní donde se celebró dicha convención, en el cual los países desarrollados y buena parte de los en vías de desarrollo se comprometen a preservar y proteger los humedales. Es que desde los albores de la civilización hemos tenido una verdadera compulsión por secar los pantanos y convertirlos en terrenos habitacionales o agrícolas.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Piñihuil
Lo cierto es que Piñihuil es el nombre dado en lengua mapuche huilliche a un conjunto de islotes ubicados frente a una pequeña playa en la costa occidental de la isla de Chiloé, zona que ha sido declarada Monumento Natural por ser uno de los pocos lugares en el mundo donde nidifican juntos pingüinos de Humboldt y de Magallanes, de hecho es uno de los puntos más septentrionales donde es posible encontrar a estos últimos. El lugar se ha transformado en visita obligada para amantes de la naturaleza ya que además de la inmensa población de pájaros niños también es posible contemplar buen número de albatros de cuello rojo y gaviotines; junto a las aves abundan los “chungungos”, suerte de nutria de mar, y no es extraño poder observar delfines australes saltando asomándose entre el oleaje, incluso de tanto en tanto es posible ver alguna familia de ballenas jorobadas avanzar por el horizonte marino.
Una década atrás Piñihuil era sólo una remota caleta de pescadores artesanales en las costas del Océano Pacífico a la que tan solo era posible acceder luego de un par de horas de camino en vehículos 4WD. Con la llegada de los primeros turistas ecológicos, la declaración de la zona como Monumento Natural con el consecuente arribo de los guarda parques y el asesoramiento de una que otra ONG, los pescadores optaron por abandonar sus redes montar un par de restaurantes en medio de los roqueríos, agregar cierta infraestructura hotelera básica y usar sus botes para acercar a los visitantes del lugar a los islotes donde la fauna marina reina en todo su esplendor, demostrando que la preservación ecológica puede ser una actividad económica altamente sustentable.
Por experiencia propia les puedo decir que el lugar es sencillamente maravilloso, repleto de extasiante vida salvaje, un verdadero paraíso para amantes de la naturaleza y la fotografía.
Mientras caminaba por la playa esperando mí turno para embarcarme rumbo a los islotes me acerqué a un guarda parques para hacerle ciertas consultas, el funcionario me respondió de forma bastante áspera pero inmediatamente se devolvió a pedirme disculpas por su actitud. Me explicó que se encontraba mal humorado porque pocos minutos antes había tenido que llamar la atención a un grupo de niños venidos de la zona central del país que a vista y paciencia de sus padres estaban arrojando piedras desde los acantilados a los pingüinos instalados en un islote próximo.
En medio de la hermosura del lugar y pensado en lo que me comentó el guarda parque me pregunté ¿Quién mierda recorre más de mil kilómetros en carretera, cruza en transbordador a la isla de Chiloé, avanza hasta la zona costera por un camino que hace parecer a las rutas del rally Dakar como un paseo de fin de semana, paga su entrada a un Santuario de la Naturaleza, y se interna en medio de filosos acantilados tan sólo para permitir que sus malcriados hijos le arrojen piedras a un nido de pingüinos?..... Y se supone que hemos evolucionado.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Sobrevuelo (Republicación del 17/05/09)
Repetir entradas anteriores puede ser una porque se consideran dignas de ser republicadas o muestra de cierta sequía creativa, en este caso hay algo de ambas. El exceso de trabajo propio de las fechas para quienes trabajamos en comercio me ha impedido abocarme a meditar en la escritura tanto como quisiera y por otro lado hace poco días volví a visitar el lugar que inspiró esta entrada lo que actualiza y revalida las ideas expuestas.
El ave de la fotografía es un pequeño aguilucho de los que abunda en la desembocadura del río Aconcagua en ConCón; su imagen en pleno vuelo mérito absoluto de la cámara con que fue tomada; lo interesante es el fondo, las potencialmente contaminantes torres de la refinería de petróleo de Enap.
El Humedal de ConCón en la desembocadura del río Aconcagua es un lugar en extremo particular no sólo por los cientos de aves marinas que anidad allí deleitando a los ornitólogos aficionados con sus impresionantes coreografías en especial en los atardeceres de verano. Lo especial de este refugio natural es que se encuentra a menos de medio kilómetro de dos empresas que deberían ser altamente contaminantes casi por derecho propio, una es la refinería de petróleo de Enap y la otra es la planta de químicos industriales del gigante alemán de BASF, sin embargo ambas empresas de algunos años a esta parte han hecho un esfuerzo importante en reducir su emisión de contaminantes permitiendo que a pocos metros de ellos tenga lugar la mayor concentración de aves marinas en la zona central de Chile demostrando que industrialización y conservación son perfectamente compatibles en la medida que estado y empresa privada se lo propongan. Pero lamentablemente el Humedal no se encuentra fuera de peligro y su principal contaminación son los desperdicios dejados por sus visitantes.
Usualmente culpamos de la contaminación a las grandes compañías multinacionales que talan NUESTROS bosques, ensucian NUESTRAS aguas y oscurecen NUESTRO cielo, pero se nos olvida NUESTRA responsabilidad en el asunto, lo que nosotros debemos hacer en pro de la ecología y el desarrollo sustentable.
El punto no consiste en acallar nuestra conciencia no arrojando basura a la calle y depositándola en un tacho, eso es una medida básica de educación y no una solución a la contaminación porque sea desde nuestro suelo o desde un contenedor los desperdicios igual terminaran en un vertedero e igualmente en algunos casos tardarán siglos en descomponerse. El remedio consiste sencillamente en generar menos desperdicios.
Privilegiar los encases reciclables y por sobre todo los reutilizables, abandonar el excesivo culto al envase plástico (es necesario comprar todos los meses un nuevo pote de mantequilla si este se puede rellenar con la comprada a granel?) y por sobre todo dejar de pedir bolsas de nylon en cada compra que hacemos, es realmente insólito como en supermercados y multitiendas la gente pide bolsas para transportar cosas que caben en sus bolsillos o que perfectamente pueden ser llevadas en la mano, bolsas que solo minutos después terminan en un tacho de basura.
La actividad industrial y la preservación ecológica deben aprender a coexistir, pero poco importarán los planes descontaminantes de las grandes empresas o los gobiernos si el cambio no ocurre primero en nuestros hábitos cotidianos, así que primer paso DEJE de pedir bolsas plásticas.
Actualización: En los últimos mese se ha ido masificando el uso de bolsas plásticas biodegradables hechas en base al almidón obtenido del maíz, las que se una vez enterradas se consumen en un par de meses. Indudablemente parece la solución a lo antes expuesto, pero hay que detenerse a pensar que su uso a gran escala implicará la necesidad de destinar más terrenos al cultivo de maíz lo que sumado al uso de etanol (obtenido del mismo grano) como biocombustible indudablemnte culminara en la tala de inmenzas hectareás de bosque para ocupar su suelo con fines agrícolas además de un obvio encarecimiento del costo de los alimentos. Creo que cambiar la contaminación por menos hectareas de bosque y escacez de alimento no es un negocio inteligente, la solución sigue siendo volver a la antigua bolsa de género (mil veces reutilizable= y DEJAR de pedir bolsas plásticas.
martes, 15 de septiembre de 2009
Rapaz
El protagonista de la fotografía es un joven Aguilucho posado en lo alto de una de las miles de Araucarias de la Cordillera de Nahuelbuta. Excúsenme que no les dé los correspondientes nombres científicos pero desde niño que aquellas denominaciones en latín me recuerdan algunos jocosos capítulos del Coyote y el Correcaminos.
Algo tienen las aves rapaces que a lo largo de la historia se han convertido en un símbolo tan representativo del poder como lo son las cruces o las medias lunas en el contexto religioso. Fue siguiendo el emblema de un águila que las legiones romanas conquistaron las Galias, Hispania, el norte de África y Oriente Medio; reyes, duques y barones del Medievo solían incluir halcones en sus escudos de armas usualmente acompañados de leones o dragones, sus símiles entre los mamíferos y las criaturas mitológicas. El asunto no se limita a Europa porque también en América el águila fue un animal totémico para los aztecas y las tribus de las grandes praderas así como el cóndor para el mundo andino; estas aves también estuvieron presentes en la iconografía de emperadores orientales, emires árabes y reyes tribales africanos. Hacia la edad moderna fueron insignias de batalla de los ejércitos al servicio de los Imperios Coloniales y luego de las naciones que lograron su independencia de estos.
Su analogía con el poder continúa hasta nuestros días, no en vano fue delante de la imagen de un águila calva que se anunciaron las invasiones de Afganistán e Irak, y han pasado a formar parte de los emblemas corporativos de bancos y farmacéuticas transnacionales que en una época globalizada han heredado de imperios, reinos y naciones el control del orbe.
El porqué de esta devoción por las aves rapaces quizás sea por su vuelo majestuoso, por lo imponente de su estampa o por su aguda visión, pero no debemos olvidar que estos nobles pájaros fueron dotados por la naturaleza de tales condiciones con el único fin de mantenerse en el tope de la cadena alimenticia dejándose caer inmisericordes con sus letales garras sobre sus presas. Consecuentemente los siglos de historia nos han demostrado que quienes han usado halcones y águilas como emblema también han tomado de estos su implacable letalidad ante todo lo que se cruce en su camino.
Al parecer poder y rapacidad van de la mano.

















