sábado, 15 de enero de 2011

Columnas Milenarias

Mientras sus semillas recién empezaban a brotar algunos barcos nórdicos enviados por Erick el Rojo arribaban por primera vez a las costas de Norteamérica; cuando alcanzaron sus primeros cinco metros de altura en Tierra Santa los cruzados regaban de sangre las calles de Jerusalén; al llegar a los diez metros Genghis Khan se lanzaba en la conquista del Asia central; mientras ellas llegaban a los quince metros al otro lado del mundo William Wallace era derrotado en la batalla de Falkirk; al alcanzar los veinte metros en Francia no dejaba de pronunciarse el nombre de Juana de Arco; al llegar a los veinticinco metros de altura Cristobal Colón descubría la ruta a las Indias occidentales; mientras se coronaban con treinta metros en Inglaterra William Shekaspeare escribía sus primeras obras; contando los treinta y cinco metros el shogunado del Japón decide expulsar a los extranjeros y permanecer en un ostracismo de dos siglos; al arribar a los cuarenta metros las potencias europeas se unían para enfrentar el creciente poderío de Napoleón; al alcanzar los cuarenta y cinco metros el mundo entero se encaminaba a la Primera Guerra Mundial; al cumplir los cincuenta metros y el milenio de existencia un irresponsable no apago bien la colilla de su cigarrillo haciendo que estos testigos de la historia murieran consumidos por el fuego.

3 comentarios:

Belén dijo...

Tantas cosas importantes pasan...

Besicos

Pamela dijo...

Me duele amigo, cada árbol me duele. Un beso

mi nombre es alma dijo...

Toda la vida de la tierra contenida en un árbol milenario, toda la estulticia del hombre contenida en su destrucción.