lunes, 31 de mayo de 2010

Un Instante en Taquile (Republicación del 22/05/09)

Hay fotos que no se planifican, ni siquiera se piensan, tan sólo se levanta la cámara y se toman.
Esta es una de esas, sencillamente alcé la cámara y disparé el obturador. El resultado: un instante cotidiano, simple y complejo a la vez en un día común y corriente en la isla de Taquile en el costado peruano del Lago Titicaca. En ella se aprecian sus escalinatas pavimentadas en piedra, sus angostas callejuelas, hombres con atuendos típicos, niños traviesos y los siempre infaltables turistas.
La vida es como esta fotografía, un instante detenido en el tiempo seguido por otro y otro en forma infinita, al igual como cuando vemos una película en el cine donde nos parece ver una imagen continua cuando en realidad se trata de 24 fotogramas por minuto.
El poder darse le tiempo de congelar estos instantes, más allá de en una fotografía en nuestras mentes, nos permite degustar, meditar, redescubrir y por sobre todo disfrutar estos momentos. Pero ello requiere tiempo un bien cada vez más escaso en nuestra alocada vida moderna en donde el “no tengo tiempo” o el “estoy apurado” se ha vuelto una constante. No hacerse de un momento es la verdadera pandemia de la sociedad contemporánea, nos impide disfrutar de nuestros hijos, de nuestros logros, de nuestras pequeñas cosas aparentemente insignificantes como también no nos posibilita aprender de nuestros errores y fracasos.
Aquel que nunca tiene tiempo y que siempre vive ocupado no se da cuenta como la vida se le escurre entre las manos, como sus hijos se vuelven hombres, como sus amigos se convierten en extraños, ni siquiera es capaz de darse cuenta que tal vez ya haya cumplido us metas trazadas años atrás.
Que sano sería diariamente al final de la jornada darnos el tiempo de congelar un instante del día vivido para disfrutarlo, para aprender de él, pero sobre todo para atesorarlo.

9 comentarios:

Ana dijo...

Tengo una extraña vinculación con la fotografía. De pronto veo algo, un instante, la luz perfecta, una historia plena en la apertura de mi foco visual. Y clik. Capturo la imagen. Luego, inmediatamente, otro clik, el de mi cámara, captura lo mismo, pero diferente, como si lo que tuviera para decirme ya lo hubiera expresado. El resto, aquello que atesora mi máquina, es una cuestión formal.
Entonces, parecería necesito de las palabras, la escritura, para devolverle a la imagen, en otro tiempo, algo que le pertenece.

Quizás haga lo mismo con los hechos de mi vida. Tratando de inventarle un sentido al sisnsentido de mi escritura.

Un abrazo, Luis

SUSANA dijo...

Tragar de un bocado sin saborear y menos digerir, es nuestro Presente. Generalmente terminamos con indigestión.
Buena reflexión (Muchas Gracias!) y tambièn muy bien acompañada por la fotografìa.

Un abrazo!

Patricia González Palacios dijo...

Hola, me encantan estas fotos, en mis inicios en la pintura estos temas me encantaban, todavía. Menos mal que no soy de esas que dejan pasar la vida, trato de atesorar cada momento y detalle, tal vez por eso soy media romática o nostálgica , pero no me importa, me encanta.
Y la expo cuando!!,me vas a terminar convenciendo, me encantaría tener un negocio, creo que desde chica, cuando vendía en la calle, pero tú sabes lo que significa eso, uff! ya sacaré mi línea de tarjetas por ahí empezaré. besitos paty

mi nombre es alma dijo...

Y sin embargo, esa instantánea congelada, ese instante preciso, es como un ballet en movimiento, con todos sus bailarines preparados para entrar a escena.

Un abrazo

Elena dijo...

En tu blog, siempre acaba uno viajando.

Rembrandt dijo...

Tus posts siempre me llevan a la reflexión.
Es cierto lo que decís , vivimos demasiado apurados y no nos damos tiempo para el disfrute de las pequeñas cosas que pasan a nuestro lado.
Algo así pasa con las noticias, te habrás dado cuenta como se suceden a veces hechos terribles. Ej. el ataque israelí a los barcos de ayuda humanitaria, seguramente en un par de días lo habremos "olvidado" porque en algún otro lugar pasó otra cosa que suscita el interés mundial.... y así va pasando el tiempo sin que nos demos cuenta.

Por suerte he aprendido a darme esos momentos necesarios para disfrutar de mi flia, de mis cosas y de lo que me produce bienestar, y es tan lindo Luís!

Preciosa la foto me encantó.

Besos para tí.
REM

Araceli Esteves dijo...

Es una foto preciosa, simple y cotidiana, que son las mejores. Esos instantes que conseguimos captar para el recuerdo no tienen precio.

Robërtier dijo...

Me gusta la fotografía. Esos instantes de movimientos que se congelan detrás de la retina.

El lenguaje mudo del tiempo

Leerte es viajar, Luis.

Priscila dijo...

Hermosa fotografía!! Pensé en algunos de mis antepasados que fueron chilenos subiendo por esas viejas escaleras de piedra, un instante congelado en alguna dimensión de tiempo y espacio... Gracias por el momento!!!