sábado, 10 de abril de 2010

Reinventado (Republicaión del 19/05/09)

En 1997 luego de un siglo y medio de faena llegó a su fin la explotación de las minas de carbón en la ciudad de Lota. Al cabo de algunos años piques mineros como el famoso Chiflón del Diablo se convirtieron en destacados atractivos turísticos y los mismos mineros que trabajaron allí toda su vida continuaron internándose en las profundidades de la tierra ahora como guías de visitantes ávidos de conocer la vida Subterra. Pocos meses atrás el protagonista de esta fotografía me guió por los intrincados laberintos subterráneos del novelístico Chiflón del Diablo. La interesante experiencia allí vivida sería bastante larga de relatar pero me remitiré a los comentarios de este ex minero respecto a las interminables jornadas de trabajo de más de doce horas, la imposibilidad de calentar alimentos o líquidos pese al frío imperante por temor a provocar una explosión de gas, el cómo niños de ocho años eran iniciados en las faenas mineras, los constantes accidentes fatales y el como buena parte de los mineros desarrollaba enfermedades crónicas como artritis o silicosis. Todo lo visto y oído en aquel lugar me pareció más cercano a una forma moderna de esclavitud que a una actividad productiva, pero este hombre parecía añorar con melancolía sus años horadando la tierra prefiriendo mil veces esa dura forma de vida antes que vivir dependiendo del caprichoso flujo de turistas y curiosos. La reconversión laboral ha sido difícil para estos rudos hombres, pero para bien o para mal la reconversión o más aún la propia reinvención es una constante y casi una necesidad en los tiempos modernos. Cuantos de nosotros hemos estudiado una carrera por vocación y hemos terminado haciendo algo completamente distinto, cuantas veces los cambio de trabajo han implicado también un cambio radical en nuestra forma de mi vida. Entre mis colegas directos cuento un ex estudiante de arquitectura, un ex estudiante de psicología, un ex miembro de las fuerzas armadas y un contador, todos ellos ahora dedicado a la atención de público. La reinvención marca la posibilidad de adaptarnos al siempre caprichoso y cambiante mercado laboral, pero también marca la posibilidad de irnos superando, de continuar creciendo, de no rendirnos ante las circunstancias, de ser capaces de seguir adelante más allá de las vicisitudes de tal o cual crisis personal, laboral o económica. La reinvención es lo que nos permite no anclarnos al pasado ni conformarnos con nuestro presente sino continuar mirando al futuro y aunque encuentro de pésimo gusto vivir citando frases ajenas en esta ocasión se justifica parafrasear las palabras del poeta Nicanor Parra : "...Yo levanto mi copa por el día que vendrá,... que es lo único de lo que realmente disponemos".

Actualización: Después del violento terremoto y siguiente tsunami que estremeció el centro sur Chile, y en donde Lota fue una de las zonas más afectadas, la necesidad de reinventarse se ha hecho más patente y potente que nunca, ya no reinventarse de una actividad laboral a otra sino reinventarse por completo desde donde vivir y en qué trabajar hasta que futuro esperar y que sueños perseguir.

10 comentarios:

Patricia González Palacios dijo...

Yo no he tenido la suerte de conocer el lugar, como muchos otros que me quedan pendientes, un trabajo ingrato pero que ellos llevan en el alma y que han tenido que reemplazarlo para poder seguir.No hay duda que es mejor reinventarse a quedarse estático es como una luz de esperanza ,me sumo a este grupo, así que igual que Nicanor brindo por el día que vendrá, esperando que sea mejor, besitos , paty

POLIDORI dijo...

Reinventarse puede ser una tarea imposible, pero también puede ser el renacimiento del alma sobre la base de muchas experiencias y sabiduría.

Un abrazo.




John W.

mi nombre es alma dijo...

Incluso es necesario reinventarse a cada instante a la velocidad con que hoy se vive.

Un abrazo

Lala dijo...

En este mundo cambiante se puede aplicar eso de "reinventarse o morir"...Y no queda otra!


Un besito


Lala

Rembrandt dijo...

Reinventarse es algo absolutamente humano, es bueno, hace bien, el espíritu se fortalece y la vida se hace más agradable.
Pero cuando ocurren tragedias como fue el terremoto y el tsunami, la necesidad de volver a reconstruir va más allá de lo humano convirtiéndose casi en hazaña lo que el cuerpo y el alma pueden hacer juntos cuando la realidad asi lo requiere.
No dudo que las zonas mas castigadas volveran a reconstruírse y sin dudas lo que se haga será mucho mejor que lo que hubo.

Besos para vos.
REM

tia elsa dijo...

La última parte de tu post "aclaración" me dejo pensando que si el hombre no tuviera esa habilidad de reinventarse no hubiera sobrevivido, tendemos a esquivar los cambios, nos altera, nos confunde, sin embargo ante hechos terribles resurgimos como el ave fénix. Dura la tarea del minero. Saludos tía Elsa.

XairoX dijo...

wena compadre
ta rebueno tu blog
pasaré mas segudio por aqui compa
nos leemos bye

XairoX dijo...

ahora si con mi cuenta original xDD

Ana dijo...

Ojalá pudiéramos tomar conciencia del primer respiro cada mañana. Inventarnos cada día, dentro del caos y fuera de él.

Seríamos diferentes si comprendiéramos que no sabemos si el sol va a salir mañana. Quizás mejores.

Ursula dijo...

Luis...

solo el instante en que respiramos... el ahora nos pertenece... sin embargo el alma del hombre... con esa grandeza de espirítu y de adnegación... piensa en el mañana... en volver a construir lo perdido... con más fuerza y voluntad que nunca... reinventarse... tiene otro sentido... cuando se ha perdido todo... (aún cuando ese no sea tu caso... gracias a Dios)lo estás sufriendo en tu país... con tus amigos... conocidos... hermanos!
te abrazo desde el corazón amigo querido!!!

hermosos días!!!

beso!!!