domingo, 29 de septiembre de 2013

Cardonal (Republicación del 30/09/09)

En una época de compras por internet y pedidos a domicilio, en la que las plazas y parques del siglo XXI son los gigantescos centros comerciales con aire climatizado, música ambiental y estacionamiento de varios niveles, los pequeños almacenes de barrio, las carnicerías, modestas verdulerías y panaderías parecen condenados a la extinción. En este contexto me llama felizmente la atención que una institución permanezca casi inalterable desde la antigüedad clásica, pasando por el Medievo, el renacimiento y los tiempos modernos, hasta nuestros días. Se trata de los Mercados, aquellos lugares de venta de toda clase de productos, especialmente alimentos, presentes prácticamente en cada ciudad del orbe y sin señas de decadencia o verse afectados por la modernidad. 
¿Cuál es la esencia de los mercados que les permite resistir el paso del tiempo? ¿Por qué siguen siendo un lugar tan fascinante y preferido para realizar las compras periódicas? Definitivamente no es sólo por un aspecto económico ya que no necesariamente sus precios son los más módicos, tampoco es exclusivamente por su contexto folklórico y típico porque mal que mal más grandes o más pequeños todos son prácticamente similares. 
Como visitante esporádico del “Cardonal”, el más emblemático mercado de abastos de Valparaíso, me atrevo a conjeturar que su vigencia se debe a que comprar en ellos es una experiencia que definitivamente ocupa y consume los cinco sentidos. 
Primero nuestros ojos se encandilan con los colores de los puestos de frutas y verduras; rojos, amarillos y verdes tan intensos que ya bien Sorolla o Renoir se los hubieran querido tener en sus pinturas. Luego nuestros oídos acostumbrados a la insípida música ambiental de los Shoping Center parecieran saturarse con los gritos de los feriantes ofertando a viva voz y de forma cada vez más original sus productos acompañados del incesante rumor de voces, cientos de voces comunicándose, tranzando, conociéndose. 
Quien se da un verdadero banquete es nuestra nariz y es que la verdadera prueba para conocer las cualidades de nuestro olfato no está en distinguir el bouquet de uno u otro vino, o diferenciar entre tal o cual perfume. Podemos preciarnos de tener un agudo olfato si ante un puesto de especias y esencias somos capaces de distinguir entre los intensos aromas de la pimienta negra, la nuez moscada, el azafrán, la vainilla, la canela y cuanto condimento exista. 
El gusto no se queda atrás porque para comprar un buen queso, fresco o maduro, un puñado de exquisitas aceitunas o un corte de jamón es necesario degustarlos y en un mercado se encuentran algunos de las mejores delicatesen junto a estupendo restaurantes o cocinerías de corte tradicional. 
Finalmente el tacto pasa a ser indispensable para hacer una buena compra y es que solo tanteando se puede elegir la mejor sandía o se puede saber si ciertos tomates están aptos para una deliciosa ensalada acompañada de cebollas o para preparar una sabrosa salsa boloñesa. 
No sé donde realicen sus compras habitualmente pero si no lo han hecho les recomiendo visitar el mercado que les sea más próximo. En cuanto a mí debo dejarlos porque esta escritura me ha despertado el apetito.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Cautividad

Nunca he entendido del todo los parques urbanos con fauna presente. Es como pretender tener algo que en realidad nunca va a estar allí. 
Los flamencos en un parque no son mucho más que un grupo de simpáticas aves dando torpes movimientos, en tanto que un flamenco volando sobre las lagunas del Salar de Atacama es una imagen majestuosa y sublime. 
Concuerdo con que no todos pueden tener el privilegio de viajar hasta los salares altiplánicos o hasta los humedales australes donde habitan los cisnes de cuello negro, pero en la era de la internet creo que es preferible ver un video de estas aves en sus verdaderos hábitats, con su verdadero comportamiento, antes que verlos actuando como cautivos o payasos de circo. 
El hombre es uno de los pocos seres vivos gregarios, por el contrario la gran mayoría de los mamíferos y casi la totalidad de las aves son esencialmente trashumantes. Sus veranos los viven en una latitud y al llegar el invierno sencillamente migran a otro lugar. Entonces cortar las plumas de las alas para evitar que estas escapen (por más que el ave no sufre ya que las plumas maduras se encuentran colagenizadas como la punta de nuestros uñas) es un acto contranatura disfrazado de cuidado. 
Hace solo poco más de un siglo los indígenas americanos eran llevados a Europa para ser exhibidos en zoológicos humanos. Hoy aquello nos parece aberrante. Es de esperar que en un futuro cercano intentar castrar la naturaleza nos parezca igual de monstruoso.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Los Paraderos de Asunción

Hace un par de años tuve la oportunidad de visitar Asunción durante algunos días. Fue uno de estos típicos viajes laborales en donde el anfitrión de turno se encarga de la recogida en el aeropuerto, la acomodación en el hotel, las comidas en restaurantes y las visitas comerciales; por lo mismo poco fue lo que realmente conocí de la capital del Paraguay, sin embargo hay varias cosas que me llamaron poderosamente la atención. 
Las antiguas calles de adoquines en pleno centro de la urbe, la ausencia de edificios de alturas, los guardas fuertemente armados en centros comerciales y casas de cambio, los vendedores ambulantes presentes incluso entre los counter del aeropuerto, la descarada y abundante venta de falsificaciones en las aceras, y por sobre todo el que la gran mayoría de los avisos publicitarios y letreros indicativos estén escritos en dos idiomas, pero no en español e inglés como suele ocurrir en otras latitudes con el fin de hacer sentir en casa al turista extranjero sino que en español y guaraní, su vernácula lengua indígena. 
Cuando las naciones sudamericanas declararon su independencia San Martín, O’Higgins, Bolivar, Sucre y otros recurrieron al imperio británico y los nacientes Estados Unidos no solo para conseguir entrenamiento militar sino también sino también encontrar capitales frescos que ayudaran a construir los nacientes estados. Pero esta ayuda no fue gratuita y junto con la independencia surgió la deuda externa, de esa forma las riquezas americanas que los ingleses no pudieron poseer a través del colonialismo las consiguieron a través de usureros tratados comerciales y de explotación. 
El único país que no recurrió a la ayuda externa fue Paraguay y por lo mismo sin recursos que destinar al pago de deudas, dueño y señor de su capacidad productiva, no tardo en convertirse en la nación más avanzada del conosur. Pero los intereses británicos y estadounidenses no tardaron en actuar convenciendo a Argentina, Uruguay y Brasil en formar un pacto y declarar la guerra al rebelde estado paraguayo. 
La guerra de la Triple Alianza ha sido la más sangrienta que ha visto el suelo sudamericano provocando la muerte de casi el 70% de la población del Paraguay. Además la nación guaraní perdió gran parte de su territorio, fue obligada a pagar una indemnización que hipoteco su futuro, se puso fin a la educación gratuita, se abolieron las “estancias de la patria” que alimentaban a la población; y el ferrocarril y teléfonos, los más avanzados al sur del Ecuador, fueron confiscados y entregados a administración extranjera. 
Del glorioso y rebelde Paraguay tan solo quedó el fuerte respeto por sus pueblos indígenas, lo único que las balas financiadas desde allende el atlántico no les pudieron arrebatar.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Marga Marga

Durante los ochenta años de dominación Inca nuestras tierras tributaron al Tiwantinsuyo la no despreciable cantidad de doscientas toneladas de oro, en su mayoría extraída del valle del Marga Marga, y aunque el dorado para los gobernantes del Cusco tenía un valor sagrado y ritual si lo valorizáramos al precio actual estaríamos hablando de varios billones de dólares. 
Resulta casi obvio que tal tributo despertó la codicia de los conquistadores europeos, sin embargo Diego de Almagro volvió decepcionado de su primera incursión tras solo conseguir unos quinientos kilos de mineral ( a valor actual unos dos millones de dólares) ya que al parecer tal cantidad no justificaba el duro cruce del desierto de Atacama. 
Luego vino Valdivia con la firme decisión de fundar un reino y en los siguientes 20 años de los lavaderos de oro en el Valle del Marga Marga se extrajeron diez toneladas de mineral refinado, esto es unos cuarenta millones de dólares. 
Ya fuera para los incas o para los españoles los comuneros picunches estaban obligados a permanecer diez o más horas con el agua hasta las rodillas y la espalda flextada. De más está decir que más de alguna revuelta se originó entre los oprimidos indios y de más está decir que todas fueron resueltas por la filosa espada del poderoso. 
En el valle del Marga Marga comenzó el saqueo de nuestra riqueza que hoy tratamos de detener con leyes de royalty y también comenzó en abusos precursores de lo ocurrido en la escuela Santa María de Iquique o en las huelgas del Teniente. Cuando las cosas parten mal no siempre con el tiempo mejoran.

sábado, 21 de septiembre de 2013

La Vida es una Pasarela

Caleta Tortel fue levantada como un embarcadero en medio de los fiordos en los que desemboca el caudaloso río Baker. La abrupta geografía del lugar impidió la construcción de calles tal cual como las conocemos y obligó a unir casas, tiendas, escuelas y oficinas de servicio a través de una intrincada red de pasarelas peatonales. Entonces cuando llegas las normas son claras: dejas tu vehículo en el gigantesco estacionamiento habilitado en el ingreso del pueblo, convenientemente emplazado al lado de la tenencia de carabineros para fines de seguridad, y te dedicas a caminar. 
Basta solo un par de días en el lugar para darte cuenta que poco habituados estamos a caminar o por el contrario que tan acostumbrados, o mal acostumbrados, estamos a bajarnos de nuestros automóviles en las puertas de nuestro trabajo y horas más tarde hacer lo mismo en la entrada de nuestra casa. 
Los beneficios físicos de caminar son de sobra conocidos, pero también hay invaluables beneficios sociales. El desplazarte a pie de un lugar a otro te obliga, lo quieras o no, a cruzarte con otras personas en tu camino, a saludar, a contemplar el paisaje, a sonreír, a mirar más allá, a pensar, a reflexionar, a darte cuenta que no estamos solos. 
En una sociedad donde podemos comprar comida en ventanillas de auto-atención sin bajarnos de nuestros autos quizás nos hace falta volver a descubrir que la vida es una pasarela.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Los Tesoros de La Merced

Mi familia tiene cierta tradición trashumante así que las casas eran solo un lugar de paso y nunca la morada definitiva. El problema es que cada mudanza implicaba deshacerse de aquellos muebles que no se ajustaban a la disposición del nuevo hogar, así que la visita de algún mueblista o anticuario haciendo ofertas por nuestro living, comedor o armarios era algo más o menos recurrente. 
Desde pequeño en cada una de estas improvisadas ventas de garaje defendí a ultranza la posesión de una vieja vitrina de madera y cristal con patas labradas en torno y manijas de bronce que perteneció a mi abuela, de la antigua máquina de coser Singer a pedales que mi madre compró por allá por los sesentas y de un pequeño molinillo de café que ya debe bordear el siglo. 
Cada vez que visitó la feria de anticuarios de La Merced en Valparaíso caigo cuenta que a cada uno de esos objetos les podría sacar un buen dinero, pero debajo de vieja vitrina se encuentra una serie de dibujos que un niño de cinco años hizo con lápices de cera, la rueda de la Singer varias generaciones la han interpretado como el timón de un barco o el volante de un automóvil según demande el juego infantil de turno y sé que el molinillo atraía en alguna extraña forma la atención de mi madre en sus primeros años. Todas estas razones bastan para considerarlos un tesoro familiar parte de un legado invaluable. 
Eso es lo interesante de las ferias de antigüedades. ¿Cuántas noches de amor se habrán vivido al compás de los discos tocados en esas viejas fonolas? ¿Cuántas cenas familiares habrán usado aquellas impecables vajillas de porcelana? ¿Cuántas fortunas se habrán iniciado con una vieja caja registradora y una balanza?

martes, 17 de septiembre de 2013

Huelén

Los antiguos los bautizaron como Huelén quizás como parte de una visión profética ya que en mapudungún significa dolor, melancolía o tristeza. 
Fue en Huelén que el conquistador fundó el Reino de Chile cambiando de paso el nombre del cerro por el de Santa Lucía, fue allí donde construyó su primer baluarte; fue allí donde tan solo cincuenta y cinco españoles liderados por Pedro de Valdivia e Inés de Suarez lograron resistir el ataque de diez mil indios, aunque a los cronistas españoles se les suele olvidar a los cinco mil yanaconas que acompañaban a los europeos. 
Fue en Huelén que fueron muertos Apoquindo y Quilicanta; fue allí que Michimalonco, cansado del destierro en Cuyo, cambió las pellejerías en libertad por la abundancia en cautiverio ofrendando el perpetuo vasallaje de los pincunches.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Huanchaca

Hoy solo quedan gruesas y enormes paredes de rojiza piedra andesita. Desde lejos pareciera ser las ruinas de una antigua pirámide o templo solar que durante milenios se alzó como lugar sagrado para alguna perdida civilización Atacama. La verdad es bastante menos poética y gloriosa. 
Huanchaca fue una gigantesca refinería de hierro y plata construida en el costado sur de Antofagasta por capitales chilenos y bolivianos en 1883, apenas a cinco años de haber terminado la guerra que ensangrentó a ambos países. Quizás resulta lógico que si la guerra se declaró por intereses empresariales hayan sido estos mismos intereses los que fomentaron la paz. 
El monumental elefante blanco, o más bien rojo, fue la refinería más grande y moderna de su época en el cono sur. Sin embargo la tecnología avanzó rápido, en especial durante la revolución industrial, y a menos de quince años de su puesta en marcha debió ser cerrada por sus altos costos y su ya no competitivo proceso de producción. El elefante rojo era demasiado lento y torpe. 
Nos guste o no, las ruinas en Chile solo hablan de plantas industriales y gigantescas fortunas surgidas y pérdidas de un momento a otro. Quizás ese es nuestro sino.